Guía estratégica para los proyectos mineros

Diseña la estrategia ideal para obtener las autorizaciones que aseguran los derechos mineros y su implementación.

Los proyectos mineros, independientemente del tipo de que se trate, exploración o explotación de minerales metálicos o no metálicos, deben someterse a los procedimientos instruidos por las diferentes instituciones gubernamentales con la finalidad de obtener las autorizaciones correspondientes para asegurar tanto sus derechos mineros como el ejercicio de estos.

La autorización que otorga derechos mineros es la concesión minera, ya sea de explotación o exploración. Además, de las que habilitan el ejercicio de estos derechos, tales como la ejecución de las actividades mineras, son las autorizaciones municipales y la autorización ambiental.

Lamentablemente, estos procesos no se encuentran coordinados de manera interinstitucional, y es este uno de los mayores obstáculos. De ahí viene la importancia de asesorarse adecuadamente, no solamente en todo lo que corresponde a los aspectos técnicos mineros, sino también en los aspectos técnicos legales que envuelven estos procedimientos. Por lo tanto, es altamente recomendado un equipo conformado por un personal de ambas especialidades.

 

Paso 1.- Concesión minera
El primer procedimiento a que debe ser sometido un proyecto minero es el proceso para la obtención de concesión minera. Los requisitos instaurados para este proceso se encuentran en el Oficio No. 2627 de fecha 7 de diciembre del 2013, emitido por la Dirección General de Minería, en el cual se describen los requerimientos base para someter una solicitud de concesión minera.
Estos requisitos tienen su base legal en la Ley Minera No. 176-71 en su Artículo No. 143, así como en su Reglamento de Aplicación No. 207-98 en el Articulo No. 42. Dentro de este listado las informaciones básicas a ser incluidas son las que se detallan a continuación: (1) Las informaciones generales del solicitantes, (2) Informaciones técnicas de la concesión; Ubicación, número de hectáreas mineras, puntos de conexión, linderos, concesiones colindantes, titulares de terrenos (en caso de que existan propietarios privados), vértices, entre otros.
En cuanto a los aspectos legales, existen requerimientos mínimos que debe presentar el concesionario cuando se trata de una persona jurídica. Algunos de ellos aplicarán o no dependiendo de la entidad corporativa que se trate, es decir, si es una compañía constituida en República Dominicana, o se trata de una compañía extranjera, si es una compañía reciente, o con operaciones en la República Dominicana, así como los requisitos de índole de solvencia económica que definitivamente en muchos casos no aplican necesariamente para compañías recientemente constituidas sino para sus casas matrices. Así como lo que corresponde para demostrar capacidad técnica. Todos estos aspectos deben ser bien conocidos por los solicitantes debido a que la omisión de los mismos puede causar la no recepción por parte de la autoridad correspondiente hasta tanto pueda completarse. También, podría resultar que la autoridad responda con una solicitud de información adicional u/o correcciones que definitivamente dilatan el proceso de evaluación de la misma. Consecuentemente, es de suma importancia tener en cuenta las informaciones técnicas mineras, como las de índole legal.
Una vez presentada la solicitud de concesión minera, lleva a cabo una evaluación técnica por parte del Departamento de Catastro, así como una evaluación legal, por parte del Departamento Legal tanto de la Dirección General de Minería, como del Ministerio de Industria y Comercio. Este último es la institución que emite las resoluciones que otorgan concesiones mineras, con la anuencia y recomendación del Director General de Minería.

 

Paso 2.- Autorización ambiental y Autorización Municipal
Luego de haber obtenido la concesión es necesario someterse al proceso de evaluación ambiental del proyecto, el cual de acuerdo a su magnitud comprenderá cualquiera de los diferentes tipos de autorización ambiental A, B, C o D. (Licencias, permisos, constancias y certificados de registro de impacto mínimo). En el caso de los certificados de registro de impacto mínimo, categoría D, solo aplicaría para actividades aislada tales como construcción de senderos con características específicas, limpieza y mantenimiento de caminos vecinales, entre otros. Sin embargo, no aplica para el conjunto de actividades estimadas para un proyecto minero, a pesar de que se traten de exploración con actividades no altamente intrusivas. Dentro de los requisitos de las autorizaciones ambientales encontramos las informaciones generales del proyecto, informaciones generales del promotor del proyectos, autorizaciones municipales, mapa del área de concesión, ubicación del proyecto, formulario de solicitud, cartas de autorización de los propietarios privados, Resolución que otorga concesión minera, entre otras informaciones.

La asesoría estratégica dentro de esta etapa es imprescindible, ya que de las características del proyecto y sus intereses así dependerá el tipo de autorización a solicitar. En este orden, la errónea solicitud de autorización implicará mayor inversión tanto de tiempo y de dinero. Más aun, un proyecto que se encuentre en una etapa inicial pudiera no necesitar emprender todo el proceso de evaluación ambiental inmediatamente, como la presentación de estudio o declaración de impacto ambiental, pues puede ser obviado si sus características lo permiten, con la solicitud de otro tipo de autorización, como lo es una constancia ambiental.

Igual si un proyecto con indicios más avanzados en el cual se entiende que se desarrollarán actividades más complejas, tales como la realización de trincheras en una etapa avanzada, así como perforaciones profundas, a pesar de que quizás dentro de la etapa de validez de la autorización no sean necesarias estas actividades. En este caso, con esta certeza resultaría idóneo emprender todo el proceso para la obtención de un permiso ambiental, y renovarlo cada cinco años como corresponde legalmente, en adición a la presentación de los reporte periódicos de seguimiento al permiso, es decir, los Informes de Cumplimientos Ambiental (ICA); en vez de someter una constancia por el momento, para luego solicitar un permiso argumentando que ahora las actividades han variado o avanzado. Esa estrategia resultaría en una duplicación de esfuerzos innecesarios y a la larga un proceso mucho más trabajoso.

Ahora bien, antes de someter un proyecto a este proceso, es necesario cumplir con el pre-requisito de presentar la autorización municipal. La autorización municipal o no objeción de uso de suelo emitida por los ayuntamientos requiere de la presentación de informaciones generales del proyecto así como mapa de ubicación, resolución que otorga los derechos mineros, la autorización de los propietarios privados que se encuentran dentro del área de concesión (si los hay). No obstante, la obtención de esta autorización aun en los municipios con gran trayectoria minera puede resultar una tarea difícil con una gran inversión de tiempo.

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales acepta evaluar las solicitudes en ausencia de este requisito con el compromiso de ser presentado posteriormente previo a la emisión del permiso como una forma de agilizar los procesos. Aun así debe tenerse en cuenta que esto es un tema que debe gestionarse con la anticipación adecuada.

 

Paso 3.- Relaciones comunitarias
Igualmente, la autorización municipal pone en relieve un aspecto vital para los proyectos: las relaciones comunitarias. Ellas deben realizarse con una gestión estratégica clara y definida, para que vaya edificando el perfil público del proyecto que permita que sea percibido como beneficioso para la población y sobre todo la comunidad.

La ventaja de iniciar esta relación desde el principio es el beneficio que resulta no solo dentro del proceso de obtención de autorizaciones, pues recordemos que uno de los aspectos fundamentales de las etapas de evaluación ambiental es la consulta pública en la cual deben ser recogidas las impresiones de la comunidad, impresiones y comentarios que eventualmente serán tomados en cuenta al momento de evaluar el Estudio de Impacto Ambiental y/o Declaración de Impacto ambiental para los proyectos categorías A, Licencia o B permisos que requieran de este tipo de autorización. Adicionalmente, buenas relaciones será un plus a la hora de operar. Finalmente, la efectividad de la estrategia a corto, mediano o largo plazo, dependerá de la buena asesoría para la implementación de las medidas adecuadas para cada proyecto tomando en cuenta la etapa en que se encuentra, ya sea al inicio, operación y/o cierre de actividades.

 

Recomendaciones finales.-

La asesoría especializada en esta materia requiere de profesionales con el conocimiento no solo de la ley minera y su reglamento, sino de los procedimientos administrativos dentro de cada uno de las instituciones envueltas, ya que éstos no se tratan simplemente de un proceso técnico o legal sino de una asesoría estratégica que envuelve lo técnico, lo legal, y dentro de lo legal el aspecto administrativo, además, así como el entendimiento de la industria y sus necesidades de acuerdo a la actividad de que se trate.

Esperamos esta guía sea de ayuda y cualquier información sobre estos temas y otros relacionados favor contactar a la Lic. Nathalie Santos, Socia Fundadora y especialista en regulación minera, ambiental, municipal, turismo y procedimientos administrativos relacionados.

JoomShaper